Nací en Barcelona, tengo 49 años y hace 21 me trasladé a Cerceda, un lugar con el que mi marido siempre ha mantenido un fuerte vínculo desde su infancia. Aquí hemos construido nuestro proyecto de vida y aquí han nacido y crecido nuestro hijo y nuestra hija.

¿De dónde vengo?

Me crié en un pueblo de tradición agrícola que contaba con algo más de 5.000 habitantes cuando me fui. Tan solo he vivido menos de dos años en una gran ciudad y esa experiencia me sirvió para confirmar algo que siempre he tenido claro: mi vida está en el medio rural. Me gusta el pueblo, me gusta su gente y me gusta esa forma de vida basada en la cercanía, la solidaridad y el sentido de comunidad que todavía podemos disfrutar y preservar. En el ámbito profesional, a punto de cumplir los 50 años, acumulo más de 27 años cotizados en diferentes sectores y realidades laborales. La mayor parte de mi trayectoria se ha desarrollado en la empresa privada, principalmente en los sectores de banca y seguros. También he sido autónoma en el sector del comercio y, siendo muy joven, trabajé en el régimen agrario, una experiencia que me permitió conocer de primera mano el esfuerzo y el sacrificio que hay detrás del trabajo del campo. Hace unos años decidí afrontar un nuevo reto profesional y dar el salto a la función pública. Comencé como funcionaria interina en el Ayuntamiento de Madrid y actualmente soy funcionaria de carrera del Cuerpo General Administrativo de la Administración General del Estado, con destino en la Seguridad Social. Tras más de un año de intenso estudio y esfuerzo para conseguir mi plaza, decidí que no quería dejar de aprender. Por eso, actualmente curso el tercer año del Grado en Ciencias Políticas y de la Administración. Estoy convencida de que nunca es tarde para perseguir aquello que nos apasiona, ya sea volver a estudiar, emprender un nuevo proyecto, asumir nuevos retos profesionales, participar activamente en la vida pública o simplemente seguir creciendo como personas cada día.

¿Por qué me presento?

La política me ha interesado desde joven. He militado y participado activamente porque siempre he entendido la política como una herramienta al servicio de las personas y una vía para mejorar la vida de nuestros vecinos. Además, he estado implicada en el movimiento animalista, defendiendo el respeto y la protección de los animales como parte de una sociedad más justa y comprometida. Tengo una profunda vocación de servicio público y, como funcionaria, siento un absoluto respeto por la función pública y por quienes la ejercen con profesionalidad y compromiso. Creo firmemente que tanto los empleados públicos como los cargos electos debemos servir y representar a los ciudadanos con honestidad, cercanía, transparencia, responsabilidad y ejemplaridad, poniendo siempre el interés general por delante de cualquier interés particular. Quiero aportar mi experiencia vital y profesional, mi capacidad de trabajo y mi compromiso con nuestro municipio para seguir construyendo entre todos un lugar donde nuestros hijos puedan crecer, donde nuestros mayores se sientan cuidados y donde nadie se quede atrás.